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Martes 29 de Diciembre de 1998                    Diario Crónicas  -   Mercedes
 
Dueño de un Aserradero Fue Ejecutado Ayer de Dos Balazos Presuntamente por Venganza
 
LA POLICIA HIZO DOS ALLANAMIENTOS PERO A ESTAS HORAS NO TIENE PISTAS SOBRE LOS AUTORES, QUE NO SE LLEVARON NI BIENES NI DINERO DEL LUGAR.
El propietario de un aserradero murió ayer de dos balazos en el cuello y en el abdomen, presuntamente ejecutado por venganza por desconocidos que aprovecharon un corte de energía eléctrica en la zona de Mauá en la madrugada de ayer.
Gualberto Luis Yauza Coello, un empresario de 37 años que había sido camionero y dueño de un almacén, fue encontrado sin vida en las primeras horas de ayer cuando uno de los empleados observó el cadáver debajo de unos troncos junto a una de las sierras de trozar madera.
Yauza había sido amenazado de muerte y había protagonizado por lo menos dos incidentes por causas relacionadas con temas económicos.
La Policía maneja varias hipótesis y el caso se presenta complejo de acuerdo a los testimonios dados a Crónicas por fuentes de la investigación.
El cuerpo fue descubierto en el interior del Aserradero Mauá existente frente a las instalaciones de la fábrica Conaprole donde el empresario vivía solo en una casa habitación edificada sobre el camino Luis Tuya.
El aserradero tiene tres años de existencia en el lugar y fue fundado en abril de 1996. Contaba con 6 empleados que iniciaron su tarea normalmente en la mañana de ayer.
 

 

Macabro hallazgo

 

Sobre las 8.15 de la mañana uno de los dependientes del aserradero pasó accidentalmente junto a una de las máquinas de trozar madera observando que debajo de unos troncos se advertía una de las piernas. Alertada la policía y retirada la madera se observó que se trataba del cadáver del propietario que yacía boca abajo apoyado sobre ambos brazos vistiendo bermudas de color beige, zapatos marrones son medias y una camisa desprendida.
Presentaba dos impactos de bala, uno en el cuello (que le causó la muerte) y otro en el abdomen. En el lugar la policía halló cuatro vainas de bala calibre 32, lo que demuestra que le dispararon cuatro veces sin dar en el blanco.
Las investigaciones concluyeron en que la víctima estaba presuntamente arrodillado y que los dos orificios de salida se produjeron más abajo que donde entraron con una trayectoria descendiente, Ambos impactos fueron hechos de frente a la víctima, típicos de una ejecución.
 

 

Encuentran una Grabación con Amenaza

 

La Policía retiró del lugar una contestadota  telefónica de fax en la que se halló una grabación en la que una voz masculina de tono imperativo advertía que “te voy a matar” .  Fuentes cercanas dijeron a Crónicas que Yauza había protagonizado por lo menos dos incidentes un uno de los cuales sufrió heridas, mientras que también había tenido problemas con empleados por diferencias de dinero.
 

 

Aprovechan Corte de Energía Eléctrica

 

Las primeras horas de la madrugada de ayer estaban caracterizadas por un extenso corte de energía eléctrica que afectó la zona de Mauá debido al temporal de lluvia y viento que abatía sobre Mercedes.
Se presume que el crimen se perpetró sobre la media noche.
Yauza Coello había sido visto por última vez sobre las 23 horas del domingo cuando se dirigía por el camino Aparicio Saravia en dirección a Mauá.
La Policía presume que los autores del crimen le esperaron dentro del aserradero y lo amenazaran previamente. Los pesados troncos que aparecieron sobre su cuerpo descartan que una sola persona haya podido actuar, pero lo extraño es que no se llevaron ni dinero ni pertenencias ya que todo estaba en perfecto orden, tanto en las oficinas del Aserradero como en loa instalaciones de la casa habitación.
 

 

Se practican dos allanamientos

 

Los primeros pasos de la investigación fueron orientados a establecer supuestas derivaciones de enemistades anteriores. Es así que la policía allanó sobre las 9 de la mañana dos fincas de Mercedes con resultados negativos. Mientras esto ocurría personal policial y judicial encabezados por el Juez de Paz Fernando Veiga y la Fiscal Letrada Dra. Marisa Alza, se constituyeron en el lugar conjuntamente con el Médico Forense Dr. Guillermo Mesutti.
En un primer momento se había indicado que la víctima había sido atacada con un palo, pero se estableció posteriormente que los golpes que presentaba en la cabeza fueron troncos que se dejaron caer sobre el cadáver. Yauza es oriundo de palmitas donde tiene varios  hermanos y está radicado desde hace ya varios años en Mercedes donde se dedicó a varias actividades entre ellas la de transportista internacional.
Hasta anoche el caso se presentaba sumamente complejo, obligando a las autoridades a un esfuerzo redoblado.
Hubo numerosas indagaciones y varias personas retenidas en averiguaciones incluyendo a ex empleados de la firma, dos de los cuales no están ya en mercedes.
Los restos del afortunado empresario fueron trasladados a Palmitas donde se practicó su sepelio en la tarde ayer.        
 
 
Crimen de Gualberto Yauza
El testimonio que Nunca se Conoció Públicamente
 
El crimen de Gualberto Yauza  es uno de los emblemáticos casos que aun permanecen sin resolver y que desde siempre tuvo como particularidad la de involucrar públicamente-porque en los hechos nunca se probó nada- a la Policía de Soriano, desde las más altas jerarquías hacia abajo.
Recordemos que Yauza apareció muero en el aserradero que tenía en camino Luis Tuya, rumbo a parque Mauá, víctima de heridas de arma de fuego, el 28 de diciembre de 1998.
Hoy le ofrecemos un testimonio de alguien que conocía al occiso, sus movimientos y relaciones, así como  también fue testigo de determinadas situaciones que generaran mayores dudas sobre lo que la ciudadanía ha venido sosteniendo desde un primer momento.
Santiago Calcagno, vive en zona de Aparicio Saravia caso donde se junta con continuación Roosevelt, tuvo relacionamiento con Gualberto Yauza durante varios años, “lo conocí en Paysandú en un camión, en un bar, allí entramos en amistad, después lo vi en Punta del Este, luego en Montevideo. Daba la casualidad que siempre nos encontrábamos.
Pasaron los años sin vernos, hasta que nos encontramos en Mercedes, en el bar que estaba en la esquina del Hospital, cuando lo tenía Lamarque. Iba a comer allí.
A los días me entero del negocio que tenía en Mauá, yo ya vivía en Aparicio Saravia, nos empezamos a ver todos los días, entramos en confianza y a partir de ello conversábamos varios temas en confianza.
Aclaras que nunca trabajó con él, andábamos juntos en la camioneta, iba al lugar con él, nunca fui empleado de él, yo iba al trabajo de él, él iba a  casa. Yo precisaba algo lo tenía, él precisaba  algo yo se lo daba, hasta que esa amistad hizo que comenzáramos a contarnos cosas en confianza.
Aun recuerdo el momento en que le pregunté a Yauza estando en el predio del aserradero de éste, ¿no trabajas hoy? Juntamos dos sillas y nos ubicamos debajo de un árbol a tomar unos refrescos. ¿Por qué no trabajas? La respuesta de él fue,” no trabajo porque me van a matar. Ya me llamaron y dijeron que me van a matar. Para que voy a trabajar, para dejar para otro”.
Ante ello le digo, ya que nos conocemos de tanto tiempo porque no me contás lo que está pasando.
Cuando iba a Hablar aparece una persona y para que no se enterara nadie, le digo  corta la conversación. Seguimos hablando de otros temas, era un sábado.
Al otro día nos encontramos en la isla del Puerto, estuvimos conversando los dos y la madre, lo vi. en un estado de nervios bárbaro, ya no era la misma persona. Le pregunté, pero como estaba la madre, no quiso hablar delante de ella, “después lo hablamos” me dijo.
El se vino para la casa de él, yo me quedé en la Isla, de tarde lo esperé en casa porque me dijo que iba a ir, no llegó.
Ese domingo, dice Calcagno, “veo la camioneta de él alrededor de las 10 u 11 de la noche, no sé si iba él manejando, venía de Mercedes por Roosevelt rumbo al aserradero, era la Internacional verde, venía muy ligero, las luces altas prendidas, encandilando.
Estaba en el garaje de casa,  me llamó la atención que fuera él, me pregunté ¿será él?.
Como a los 10 minutos veo venir del lado de Mauá, un patrullero y un Fiat Uno en ese orden, despacito, como haciéndole campana  el patrullero al Fiat.
Cuando llegan a la esquina de casa (intersección con Roosevelt) se abren, el patrullero por Aparicio Saravia y el Fiat buscando el centro.
No le tomé atadero”.
Al día siguiente, lunes, “como a las 8 voy al Banco República a pagar una cuenta. Había problemas en una computadora y por lo tanto no podían cobrar. De allí me voy para el comercio de Yauza y me encuentro en ese drama.
Pregunto y me dicen que lo mataron, “vos estás loco” le digo al que me cuenta, “ayer estuvo conmigo tomando mate en la Isla. Voy me fijo, estaba muerto, tirado entre los troncos, de short, de zapatos y sin camisa”.
 Concurre al entierro  y posteriormente a Palmitas donde lo llevaron, “cuando llego de Palmitas, a los 5 minutos, llegan los de Investigaciones a casa, preguntándome sobre la vida de Yauza y quien era la mujer de él, que tenía como amante.
El martes me vuelven a citar, me preguntaron si lo conocía y si había visto algo, les dije que esa noche vi. El patrullero  y el Fiat Uno, muy parecido al que muchas veces estaba parado frente a Investigaciones, me llamó la atención.
El miércoles volvieron a citarme y posteriormente comenzaron a ir a mi trabajo”.
 

 

Quienes fueron a su casa?

 

“ A mi casa siempre fueron los de Investigaciones, nunca fue un policía, cada vez que iban a buscarme siempre fue Ortega. Al trabajo siempre fue él-cuando trabajaba en Incoci con 60 obreros más-con el chofer, no daba la cara”.
 

 

Cuando usted no relacionaba el tema, les dijo quién era la amante.

 

“Si les dije quién era la amante”
 

 

¿Había hablado alguna vez ese tema con Yauza?

 

“Yo lo había visto y él tenía la costumbre de contar mucho, como cualquier bandideada, sabía que esto era una joda para él”
 

 

Cuando hablamos de la amante, ¿es la misma que se vinculaba a gente de la Policía?

 

“Si te ponés a analizar me parece que sí, estoy seguro que si. Ella tiene mucha amistad con la Policía y con Investigaciones”
Luego continua el relato, explicando que cuando fue citado el miércoles,”me preguntaron por una pistola 7.65, les respondí que yo nunca tuve armas. “Dicen que vos te peleaste con él en el puente por una mujer”, quién te dijo eso, es un verso nuevo que inventó Investigaciones les dije. Salieron a buscar firmas de los vecinos tratando de ensuciarme, me querían prender a mí como el asesino de Yauza, como tenía amistad con él.
Me cita el Juez, voy al Juzgado, me pregunta si sabía algo del crimen, le digo que no, que lo único que sabía es que me había dicho que lo iban a matar y no alcanzó a decírmelo y que esa noche vi. al patrullero y el ´Fiat Uno. Me suelta el Juez,  me vuelve a citar Investigaciones, pero antes de ir voy a casa de Valenti. Fui acompañado por un militar. Le preguntamos si había estado preso, me dice que sí que había estado en la Seccional 2ª. Ahí me dice,”vos sabes que yo tenía un arma y me la pidió Carlitos Merlo y yo se la di, para cazar. Viene de noche Uruguay Ortega, me pide el arma y se la doy, como es policía se la entregué”.
El jueves me citan de la Seccional 2ª, había venido el Insp. Curbelo (el que está a cargo de revisar ahora las investigaciones del triple homicidio) de Montevideo, me preguntan si lo conocía a Yauza, a Valentí, me preguntan del arma, allí les digo si me quieren echar la culpa del crimen, ya le dije al juez que soy inocente. Me pregunta una que escribía a máquina, que relación tenía Yauza con la mujer de Z. Le dije que no podía decirle nada porque no era ni cama ni colchón. Se sienten rumores por parte del sobrino de Yuazá (que trabajaba en OSE), que mi amigo vivía con ella.
Cuando estoy declarando lo traen a Z a declarar, siempre me preguntan por la vida de la señora de Z. Les dije que no conocía nada.
El que preguntaba me dice”mirá que el que te hecha la culpa a vos es Valenti, que vos fuiste el que lo mataste”
Valenti está inventando, de donde sacó eso. El mismo que escribía a máquina me dice”no hagas caso, lo que pasa es que Valenti se quiere salvar y te quiere hundir”.
Estuve de las 2 de la tarde hasta las 7 en la Seccional 2ª ,en ningún momento me trataron mal, tampoco lo hicieron los de Investigaciones, nunca estuve en el calabozo, me trataron correctamente.
Le pregunto a Manzanares cuando me sueltan, qué estaba pasando conmigo, me dice”lo que pasa es que los vecinos lo ensuciaron, aunque no tanto los vecinos sino los de Investigaciones, no sé si tienen idea o bronca con usted, lo quieren ver preso, usted es inocente”.
“No tengo nada que ver con el crimen y si supiera quién es el asesino, no se los diría porque no les tengo confianza” .

 

Cuando usted hablaba de una amante y luego le preguntan por la señora de Z,¿estamos hablando de la misma mujer?

 

“No, no. Es otra mujer!
 

 

¿Vive acá?

 

“Vive en Mercedes”.
 
¿Sabe si fue citada en algún momento a declarar? Habló con ella después que pasó todo esto?
 
“Si en este momento a mi me dejaran actuar -siempre lo dije-  voy derecho a la persona, la apreto a la mujer, voy derecho a ella y se acabó el partido, ella va a lanzar.
Ella pasó como tres meses sin salir de la calle y el padrastro casi dos meses sentado debajo de un árbol tomando mate, no conversaba con nadie, con una tristeza bárbara, como asustado. Seguramente sabe algo”.
 
¿Que pudo llevar a que esa mujer estuviera involucrada en la muerte de Yauzá?
“Para mí no se trata de un problema de amantes, es un invento .El finado había sacado un préstamo de US$ 23.000 o 24.000 que me dijo se le salía de garantía, le dije que sí, que averiguara se podía salirle. Al otro día me dice, me salió de garantía mi señora, hipotecamos la casa. Como el era de inventar y contar grandeza, quizás le dijo a los socios o a la amante que tenía los US$ 24.000 en el aserradero, cuando la señora le había dado US$ 7.000 y el resto lo depositó en COFAC por si no pagaba las cuotas. Para mí el crimen fue más por plata que por una cuestión de mujeres”.
 
Qué relación tiene aquello del patrullero, el Fiat Uno y la participación de policías en este caso que se dijo desde siempre?
“Porque he visto a policías de Investigaciones conversar mucho con ella”.
 
 ¿Cuándo?
“Muchas veces, hasta ahora y antes también, lo digo donde quiera, iba mucho la policía el negocio de Yauzá a levantar madera, descarte, siempre le preguntaba que amistad tenés con la Policía y el movía la cabeza.
El que lo hizo no fue un cualquiera, no fue un montaraz, ladrillero, hornero, cazador de pájaros, lo matan pero no le sacan el reloj ni la cadena, me había mostrado un cheque de $ 4000 para cobrar el lunes, no le tocaron nada”.
 
 Para usted quién lo mata ¿pudo haber sido un policía?
“Pero además recuerde que en dos ocasiones desapareció el arma estando en custodia de la Policía, nosotros no vamos a sacar un arma estando en custodia de la Policía, nosotros no vamos a sacar un arma de la Jefatura o de la Comisaría. Siempre dije que la Policía tuvo que ver, recuerde lo que le dije del patrullero y del Fiat Uno, este es un crimen policial”
 
¿Todo esto lo declaró ante la Justicia?
“Todas las veces lo conversé con el Juez”.
 
¿Por qué se sumó al grupo de familiares que reclaman verdad y Justicia, participando de las marchas?
“Porque queremos que se aclaren los crímenes. Yo los conocí a Luis (Gutiérrez), Gladys (Aguirre), había estado muchas veces en la casa del padre, con Luis salimos varias veces de pesca, me hacía trabajos en la camioneta, le vendía ladrillos. Hicimos amistad con Wilman Castro, con familiares de Cuesta, queremos que se aclaren los crímenes. ¿Por qué no se aclaran? A mi me quisieron hacer cargar con la muerte de Yauzá, algo similar a lo que esta ocurriendo con Gadea, me da lastima lo de Luis A Cáceres que esta pagando por algo que no hizo.
Muchos asumen la culpa por las grandes las palizas que dan”.
 
¿Tuvo oportunidad de hablar con la mama de Yauzá?
Si, como no, estuvimos conversando, le conté que me quisieron meter el crimen del hijo, me hicieron el allanamiento y no se animaron a ponerme el arma porque mi señora se iba a asustar y fue todo lo contrario, los enfrento.
 
Resumiendo, de sus palabras se desprende; para usted es un crimen policial, que no tendría que ver con lo pasional sino con el robo de dinero, tanto Valenti como Merlo saben quien pudo haberlo matado  ¿es así?
“Si”
 
¿Dónde esta Merlo?
 “En nueva Palmira, siempre jugo para la policía, le decía a la viuda de Yauzá que dijera que yo me había peleado con Yauzá, y la señora le decía que ella no iba a inventar. Quería que la señora se pusiera del lado de la policía para hundirme”
 
¿Dónde esta Valenti?
             “En Colombia” Lo seguimos escuchando, “queremos que se aclare el crimen, no sabemos que esta pasando. En su momento el ex jefe de policía Luis Suárez Segovia dijo que estaba todo pronto para hacer procesamientos, sin embargo todo volvió a cero, después fue el jefe Olivera Montes dijo que el crimen estaba públicamente acarado. Lo dijeron ellos, pero sin embargo nunca se aclaró. Como lo dijo el mismo comisario Chabén cuando estaba en investigaciones, “lo tenemos aclarado”, sin embargo lo sacaron de Investigaciones”.
 

 

A pesar de ello, ¿sigue sosteniendo que no tiene que ver con amoríos de mujer vinculada a la policía?

 

“Si, pero al que deberían preguntarle es al sobrino de Yauzá, el fue quien dijo en aquella ocasión, quizás el los vio.
Lo que yo vi varias veces es el auto de la Jefatura manejado por Brussain iba rumbo a Mauá, yo estaba en mi casa, el dejaba ahí la “Merca”, se iba a Mauá”.
 
Después de esto que esta diciendo le tengo que preguntar, ¿Qué la pasó a Brussain?               
“Lo de Brussain es muy clarito, como él sabia había que sacarlo del camino, sabia todo el movimiento y como había sido la muerte de Yauzá, había que sacárselo de encima”.
 
¿Osea que en este caso tampoco son responsables los sordomudos que están procesados?
“No, no. De los crímenes que ha habido en Mercedes no le vamos a echar la culpa a los cazadores de pájaros o pescadores, son profesionales. Como el de Cuesta, Yauzá, Brussain, Fabiana de la Cruz, el triple homicidio de la familia Gutiérrez, parecería que con algunos matices serían todos los mismos los que participaron.
 
¿A quién le podemos echar la culpa?
A la policía no le tenemos confianza, ahora perdimos la confianza de la jueza, la fiscal, no tenemos en quién confiar”.

 

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