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La mujer fue víctima de actos continuos de violencia a pesar de las denuncias policiales

UNA MADRE DE TRES HIJOS FUE APUÑALADA
POR SU EX PAREJA

Aldo Roque Difilippo

Fueron sepultados los restos de la joven madre brutalmente asesinada por su ex pareja. En el sepelio de la mujer, víctima de continuos actos de violencia por parte de su ex pareja, se registró un generalizado repudio por parte de familiares y amigos de la víctima, madre de tres hijos.

Giovanna Isabel Olivera Morel, de 34 años, madre de  tres hijos: Fernando (18 años), Juliana (14 años) y Zohair  (8 años, fue abordada en la calle por su ex pareja, Fernando Eliseo Godoy Rodríguez  "El Rulaca", de 35 años, cerca de su casa, en Rivas y 21 de Setiembre, quien la apuñaló en reiteradas oportunidades. La infortunada señora  ingresó al Hospital Mercedes sin vida, producto de las heridas sufrida en emitorax y cuello. Momentos después, Godoy Rodríguez, se entregaba en la sub Comisaría 1era., sin oponer resistencia.

Esta escena, lamentablemente, no era nueva para los vecinos del barrio Cerro de Mercedes, ya que en reiteradas oportunidades la señora había denunciado a su ex pareja por los malos tratos que le infringía.  La diferencia fue que esta vez el desenlace fue fatal, e irremediable, pese a las reiteradas denuncias de la mujer y a que su victimario tenía prohibido acercárcele. Pero, como es común en estos casos, poco pudo hacer el dictamen judicial.

Hace un año y medio atrás por un  problema familiar contra su hija la mujer decidió terminar con la relación que la unía con Godoy, y según familiares y amigos el hombre la sometió a constantes agresiones físicas y verbales. Giovanna y sus hijos eran constantemente amenazados y perseguidos por Godoy, haciéndose permanente la presencia de efectivos policiales en las inmediaciones de la casa, en virtud de las continuas denuncias que debió  realizar la joven señora. Pero las amenazas no cesaron, al punto que Godoy fue procesado en un par de oportunidades, por estos hechos, obteniendo la libertad condicional.

La inseguridad que vivía la señora y sus hijos llegó al extremo que la obligó a abandonar su trabajo, en virtud de que el hombre llegó a amenazarla incluso en la casa donde se desempeñaba como doméstica.

En el sepelio diferentes testimonios de vecinos y amigos de Giovanna coincidían en describir esta situación, donde incluso el vecindario manifestaba que se sentía amedrentado por este individuo que  impunemente la amenazaba a toda hora.  Pocos días atrás, según se nos dijo, se lo vio sobre un carro, pasar por la puerta de la casa de la infortunada señora, profiriendo insultos y amenazas. Algo que lamentablemente se concretó.

En la mañana de ayer martes fueron sepultados los restos de la infortunada señora en un sepelio  inmerso en la indignación, el dolor y las muestras de repudio. La Agrupación de Familiares de víctimas de la violencia, que viene bregando por el esclarecimiento de diferentes crímenes impunes, expresó su solidaridad con los familiares de la infortunada señora, y como pocas veces antes en Mercedes este dramático hecho se cargó de una fuerte nota de solidaridad entre familias que han pasado por un trance similar a este doloroso episodio.

 

Ya fue procesado el asesino de la joven: mujeres organizan marcha

Fue procesado el asesino de la joven señora, madre de 3 hijos.

El asesino de Giovanna Olivera Morel, Fernando Eliseo Godoy Rodríguez, de 35 años, un conocido maratonista de Mercedes, reconoció en el Juzgado Departamental que lo que hizo no tenía justificación. Como se recordará Giovanna Olivera fue asesinada a manos de su ex pareja de varias puñaladas. El hecho se registró sobre las 13,30 hs. a pocos metros de la casa de la infortunada  mujer cuando regresaba de una audiencia en el juzgado por un litigio que mantenía precisamente con Godoy. La joven madre desde hacía varios años vivía un verdadero calvario, ya que Godoy la perseguía, a ella y a sus tres hijos, castigándola física y sicológicamente.

Ahora la Justicia Letrada de Mercedes terminó procesando al Godoy Rodríguez.

Este brutal asesinato fue el comentario de toda la ciudad, especialmente del barrio Cerro donde vivían Giovanna y sus hijos, y a pocos metros su ex pareja y a la postre asesino de la joven madre. En el juzgado letrado de Mercedes varios curiosos concurrieron cuando Godoy Rodríguez  concurrió a declarar, suscitándose momentos de tensión. Lejos de amedrentarse, Godoy llegó incluso a insultar a un fotógrafo  del diario Crónicas de Mercedes que cumplía con su trabajo.

Como consecuencia del triste suceso la Red de Mujeres de Soriano no celebrará el día de la Mujer. En su lugar realizará este jueves 8 una concentración en la Plaza Independencia de Mercedes para iniciar una marcha hasta la rambla costanera, llevando velas y flores, para terminar junto al monumento a la madre.

 

FAMILIAR POLICÍA ATRIBUYE OMISIÓN AL PODER JUDICIAL

"La justicia es algo que está fallando hace tiempo"  expresó Alejandro Sánchez, primo hermano de Giovanna, la joven madre asesinada por su ex pareja. Este  conmovedor refleja además la impotencia de la policía, en virtud de que Alejandro Sánchez se desempeña como policía en la Comisaría de la Mujer, lugar donde Giovanna desde hace tiempo concurría a radicar las denuncias contra su ex pareja. Para el policía, en éste, como en otros caso, la que falló fue la justicia, ya que Giovanna "se cansó de peregrinar para que alguien la ayudara. La policía ha hecho lo que pudo, tal vez suena conformista esto", puntualizó, agregando que opinaba de esta forma como "un familiar dolido" ya que "son cosas inexplicables porque ya han pasado otras veces".

Sánchez recordó que Giovanna Olivera realizó varias denuncias contra su ex pareja por amenazas de muerte, existiendo  un informe de la Dra. Claudia Cejas realizada "a solicitud de juzgado" donde se describe el perfil del asesino de su prima. "Yo lo vi, lo tuve en las manos (al informe realizado por la profesional), y decía algo así: que el hombre era un marginal, que no aceptaba el rechazo de plano, o sea se descartaba que nunca iba a aceptar el rechazo de la mujer, y que era peligroso.

Eso se informó. Entonces me duele y las cosas hay que decirlas. La policía hizo lo que estaba a su alcance. Acá lo que me parece que  falló es la justicia. La justicia es algo que está fallando hace tiempo. No es porque sea prima hermana mía".

Sánchez puntualizó que al ser familiar de Giovanna, y trabajar en la Comisaría de la Mujer "no me quería meter porque era familiar, porque podía decir que podía incidir", pero que en cierta oportunidad tuvo que concurrir a la casa de Godoy, "él vivía con los padres. La madre me dijo que estaba muy violento, que ya no se podía convivir con él". Acotando que incluso  cuando el hijo menor de 8 años lo visitaba, Godoy  "le mostraba una cuchilla", diciéndole "con esto voy a matar a tu madre. Eso yo lo documenté en el libro de novedades de la Comisaría donde presto servicios. Lo documenté e informé a mi superior. Eso está informado a la justicia". En esa oportunidad Godoy resultó procesado, acotando el oficial Sánchez que quizá por haber realizado ese informe "pienso que eso fue que hizo que la jueza se pusiera las pilas y estuviera 40 días procesado". Remarcando que la policía realizó las acciones que estaban a su alcance. "Se recibía la denuncia, se citaba, y él comparecía, cuando se le antojaba pero comparecía. Ahí se interrogaba y se enteraba a la justicia. Siempre él decía que no, pero ante tantas denuncias...". Concluyendo Sánchez "un día me tocó hacer una vigilancia. La acompaño a mi prima a la casa de un hermano, y él estaba en una esquina. Entonces hasta que punto el hombre estaba desquiciado o no sé".

Diario LA REPUBLICA, Montevideo, página  12, 8 de marzo de 2007

Mercedes  6  de Marzo de 2007                                    Diario Crónicas Mercedes.

 

Hoy a las 10 Horas el Asesino Declarará Ante la Justicia

Indignación: un Hombre Mató a su ex Pareja Tras Hacerla Sufrir un Calvario

Los vecinos de la zona de Rivas y 21 de Setiembre no salían ayer de su asombro cuando se enteraron de la noticia de que Fernando Godoy había asesinado a su ex pareja de varias puñaladas. Sobre las 13.30  oras algunos sintieron los gritos de Giovanna que pedía auxilio y hubo corridas, llantos y el gran dolor de no haber podido hacer nada para salvarle la vida.

El dolor y la indignación se mezclaron ayer en toda la sociedad mercedaria cuando se supo de la muerte de una joven madre que era jefa de familia, que llevaba adelante su hogar junto a sus tres hijos de 18, 14 y 8 años. Giovanna Isabel murió tras recibir cuatro puñaladas de quien, hasta hace un poco más de un año y medio, había sido su compañero.

Fernando Godoy la amenazaba constantemente. Había sido procesado en dos oportunidades por esa razón y cuando fue liberado en forma anticipada en enero pasado, volvió a amenazarla de muerte.

La familia y los vecinos piden explicaciones a la Justicia porque los hechos que se venían dando hacían prever este desenlace fatal.

 Ayer la mujer había concurrido a una audiencia y tras salir del Juzgado fue abordada por Godoy a unos metros de su casa y allí la mató.

Hoy que da la desolación, el dolor y la impotencia de quienes la apreciaban y tres hijos que buscan quizás una respuesta  a un tiste calvario que les tocó vivir desde hace muchos años, porque los golpes y los gritos eran moneda común en su hogar.

Aunque busquemos explicaciones, hoy ya es tarde.

Diario Crónicas  Mercedes

Dejar la Sangre Correr                      

Gastón Fernández Arricar

 

¿Cuántos muertos más serán necesarios? ¿Qué justicia permite que una pobre mujer viva sin autonomía, enrejada, violentada en su dignidad y en su cuerpo, hasta que se cumpliera un salvaje anuncio anticipado? ¿Dónde queda la justicias que debe resguardar nuestra integridad? ¿Cuándo la decencia y la delincuencia terminaron siendo la misma cosa que no me di cuenta?                                                                               Giovanna volvió su casa una cárcel, su vida un calvario, su futuro una abominable incertidumbre. Ella era la que estaba presa, no él. El gozaba de una impunidad escandalosa, cono si fuera correcto atormentar así a quien fuera su mujer y a sus propios hijos. Sus propios hijos.  

 Había un silencio indigno que le hacía un nudo en la garganta, que la ataba de pies y manos, que la abrumaban y ahora, con la sangre derramada como único método inexplicable para acabar con el asunto, la justicia cuenta con la prueba concluyente. ¿Pericias psiquiátricas?

Un hombre que deshonra, lastima e insulta salvajemente a su familia, que arremete como un enajenado contra la casa, que sin pudor y sin recato advierte que la mataría, que hace de su vida una obsesión contra la mujer que no hacía otra cosa que destrozarse el lomo por un peso, no está bien de la cabeza.

No hay que tener demasiadas luces para determinarlo. Pero mientras eso se establecía, la muerte le estaba tejiendo su mortaja. .Pero hay reglas que cumplir. Un perfecto y antológico rosario de prescripciones legales que aluden sobre estas cuestiones y que merecen ser tratadas con mesura y delicadeza mientras siguen apareciendo muertos que confiscan la poca fe que queda en la justicia.

Mientras algunos señores y señoras digitan destinos desde sus impecables sillones de pequeños dioses, la gente afuera, se está muriendo. ¿Puede existir  tanta autoridad endeble?  

 Porque el caso de Giovanna  no es el primero, ni será el último y ni el lamento de media ciudad, ni veinte marchas, ni este alegato, ni nada la revivirá. Nada ni nadie le dará una segunda oportunidad. Las pidió todas y todas fueron burladas. Que hay leyes mal hechas, eso está claro, pero ¿pueden ser tan pésimamente aplicadas? ¿De quién dependía que Giovanna pudiera vivir en paz? ¿Quién podía asegurarle a ella  y a sus hijos la tranquilidad que le habían robado? ¿Cómo se entiende que una mujer desesperada vuelva a ser quien pague los desquicios de un enfermo social? ¿Cuántas muertes hacen falta? ¿Ésta es la decadencia en cuotas o qué? Porque me parece que entre tanto discurso barato, en este país los derechos humanos de los delincuentes están más salvaguardados que los del resto. Hay una perorata cínica que enfrenta los demonios de la violencia pero no los aplaca.

Hay una intención sobrenatural por ejercer el poder como corresponde de una buena vez pero sigue pervirtiéndose la esencia.

Giovanna h a sido un ejemplo, sólo una pieza en todo este mecanismo violento y perverso que nos sacude las entrañas y nos manosea. Pero esa violencia está siendo permitida por quienes deberían silenciarla. En el mundo del revés, la víctima estaba presa y el victimario gozando de una inmerecida libertad. Si así ha sido siempre. Muertos inocentes, culpables siendo aplaudidos, dementes jurando el crimen. Hay una justicia ciega, muda y sorda, una justicia inepta, una justicia tonta. Hay una justicia precaria, primitiva, mediocre.

Hay una justicia que alimenta la violencia. Hay una justicia que parece un juego de niños. Hay una justicia imaginada. Hay  una justicia dormida que esperamos se despabile de su inaudito sopor.

El miedo tiene mil caras. La violencia se alimenta de ella. Giovanna murió sintiéndolo. Dejar la sangre correr no hace más que poner en el tapete nuevamente la cuestión.

 Volveremos a hablar de esta muerte hasta que pase el tiempo y para muchos quede como un mal recuerdo o una bestial anécdota. Hasta que alguien más muera y reinstale la controversia. Pero Giovanna murió buscando una vida en paz, mientras que su asesino sació su obsesión. ¿Es necesaria ahora otra pericia psiquiátrica?

Diario Crónicas Mercedes                                     Editorial

 Crónica de una muerte Anunciada

¿ y ahora?


La ciudad está conmocionada. La indignación en el barrio Cerro se generalizó. La vida de una joven mujer fue cercenada por un violento y descerebrado sujeto que repitió durante meses a quién quisiera oírlo que estaba decidido a matar a su mujer y que los haría de cualquier manera.

Conocemos a todos los protagonistas. A todos. Sabemos los mecanismos que hicieron posible que se dispusiera le indebida libertas del denunciado aprovechando la Feria Judicial.

Las amenazas no eran nuevas. Habían comenzado cuando realizó un atentado contra su propia hija adolescente. Lo denunciaron sus propios familiares, su hija, su mujer, sus vecinos, y se rió en la cara de la policía y de la justicia sin que nadie le tipificara desacato.

Las pruebas habían sido tan apabullantes que en dos oportunidades se dispuso su remisión a la cárcel. Dentro del recinto y fuera de él, le anunció a quien quisiera escuchar su amenaza, que estaba decidido a matar a Giovanna y que lo haría en la primera oportunidad que tuviera. Estaba ciego de odio y seguramente fuera de sus cabales. Las pericias psiquiátricas determinaron que “no había razones” para certificar una enajenación. La policía se puso rápidamente del lado de Giovanna, los funcionarios montaron guardia en su domicilio, el propio comisario ofreció su teléfono personal, se enrejó su casa, hubo custodia y la hermana política de Giovanna tomó la responsabilidad de no dejarla sola ni de día ni de noche. Vivía prácticamente encerrada y llena de miedo. Pidió ayuda y golpeó todos los lugares legales, la policía, la justicia, la comisaría de la mujer, las instituciones de ayuda.  Optó por no salir salvo a las audiencias y respondió con razón a los consejos de que se fuera de la ciudad con la pregunta lógica”¿porqué soy yo la que me tengo que ir?  Ayer se dio la casualidad de un compromiso ineludible para su hermana política: llevar los niños al primer día de escuela. A la misma hora Giovanna participaba ayer de una audiencia judicial que seguramente debió haber terminado en otro procesamiento o la aplicación de medidas precautorias. Pero no tuvo tiempo. Su ex marido la siguió y una cuadra antes de su casa la mató.

¿Y ahora?

Ahora todos quienes intentaron ayudarla y defenderla muerden la angustia de la impotencia. La Justicia tiene ahora por fin todas las pruebas que reclamó durante largos meses.

La muerte ríe una vez más.

A carcajadas. 

 

Por más de un año Giovanna junto a su Equipo de Abogadas Intentó Encontrar una Solución a su Calvario.

Luego de separarse de quien fue su compañero por más de 15 años, Giovanna Isabel Olivera comenzó a vivir las penurias de una persecución a la que se le sumaban las amenazas.

Ante esto pidió el asesoramiento de un equipo de abogadas y continuaron sumándose las denuncias contra él abriéndose nuevas instancias judiciales que llegaron incluso a la sede penal.

En setiembre del 2006 por la serie de denuncias que había contra Godoy Rodríguez, desde el juzgado letrado de 1ª y 2ª Instancia se le prohibió acercarse a la casa. En esa oportunidad el hombre había legado hasta la vivienda de su familia, la había amenazado y rompió las aberturas, todo a pleno día sobre las 11:15 de la mañana.

Cuando Giovanna pidió la presencia del 911 esto no tuvo respuesta. Le indicaron que debía hacer la denuncia en la sub. comisaría 1ª. Así lo hizo levando una carta

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